Indiferencia. Si quieres dañar realmente a una persona, básate en este principio, y más si a esa persona alguna vez le has importado.
Ese punto en el que esa persona no te importa nada, ni odio, desprecio, NADA en su totalidad. El momento en el que se demuestra que lo has superado, que fue otra etapa, que ya no te importa, que se acabó, que estás en un punto de no retorno, y sobre todo dar la sensación de que va a ser así para siempre.
Indiferencia…, no confundir con hacerse el sueco, no, ya preferirían muchos esa situación. Saludar y despedir. Eso será lo único que tendrás que hacer generalmente, tampoco es muy complicado, fríamente, sin sentimientos, sin corazón. Los dos besos, de educación, como si fuera una pared, dos golpes secos, que en cualquier momento da la sensación de que le van a romper el alma a cualquiera. Hablar… ¿por qué no? Pero no te replantees por un momento las palabras que soltarás. ¿Comentarios que no tienen ni pizca de consideración por esa persona porque a lo mejor ese no es el momento ni el lugar? Tranquilo, esa persona ya no te importa, ni te va ni te viene, que más te da NO TE IMPORTA.
Indiferencia…, no se decir, (por que es lo peor, que no lo se) lo que nos llegó a pasar pero lo que si te puedo decir es que me estás matando.
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