La vida, como todo, puede ser enfocada desde cientos de perspectivas. Desde un poco más arriba, o más abajo, más gris o más verde, azul, rosa... Todo ello depende de un 1% de genes, una pizca de estructura cerebral , y una base formada por las vivencias. Es por ello, que dependiendo de la situación de cada uno esa perspectiva cambie, y no solo de persona a persona, sino de periodo en periodo en la vida. Pero también es cierto que se pueden tener distintas percepciones a la vez sobre esta.
Me puse a pensar, y cómo la veo yo. Fue instantáneo, me gusta pensar en cada vida humana como una roca en el mar. Estamos estables, somos fuertes, somos imbatibles, ante el buen tiempo, pero siempre va a haber esa corriente como un murmullo constante que tras mucho tiempo nos puede hacer trocitos, o un gran oleaje que golpe tras golpe,tenemos que debemos encajar para mantenernos erguidos, para no caer y sumirnos ante el mar. Muchas veces parece que nos puede, muchas son las embestidas y lo más importante, a la hora de la verdad esos golpes se encajan por la propia cuenta, pero si lo piensas, cuando se ha visto que una roca sea destruida por un golpe de mar.
Tal vez lo peor es estar mucho tiempo soportando lo que hace a la roca caer y desintegrarse, pero muy poco a poco, eso siempre, aunque sea una mínima fuerza, la constancia la hará caer.
Pero hay un fallo, no es una metáfora totalmente correcta, una vez destruida, la roca pertenece al mar, y no hay nada que pueda cambiar eso. Una vez destruida una persona, esta puede resurgir de sus propios escombros con más fuerza que nunca, bueno o eso, o convertirse en una carcasa vacía.
Me puse a pensar, y cómo la veo yo. Fue instantáneo, me gusta pensar en cada vida humana como una roca en el mar. Estamos estables, somos fuertes, somos imbatibles, ante el buen tiempo, pero siempre va a haber esa corriente como un murmullo constante que tras mucho tiempo nos puede hacer trocitos, o un gran oleaje que golpe tras golpe,
Tal vez lo peor es estar mucho tiempo soportando lo que hace a la roca caer y desintegrarse, pero muy poco a poco, eso siempre, aunque sea una mínima fuerza, la constancia la hará caer.
Pero hay un fallo, no es una metáfora totalmente correcta, una vez destruida, la roca pertenece al mar, y no hay nada que pueda cambiar eso. Una vez destruida una persona, esta puede resurgir de sus propios escombros con más fuerza que nunca, bueno o eso, o convertirse en una carcasa vacía.