O me dan la espalda, o se esconden de mi, la esperanza, la ilusión y en especial la felicidad parecen una meta imposible desde mi perspectiva, nunca había estado tan lejos como ahora. En su momento podía decir que tenía días buenos y malos, pero últimamente no se como clasificar, me parece necesaria una nueva escala dentro de mal.
Y es que parte de todo lo que me corroe ahora mismo por dentro, un peso, debajo de los pulmones que me carga y empuja hacia el suelo y que cada vez me cuesta más levantar, es que, pese a ello, pese a que ya no sonría, que pida ayuda indirectamente a gritos a personas que ofrecí la mano en su momento, me mata, porque, no importo a nadie.
Pero sería muy egoísta decir que a nadie importo. Mi hermana. Siempre ha estado ahí pero desde hace apenas un año, no me había dado cuenta de como nos podemos ayudar la una a la otra.
Ella es la única que sabe que estoy mal, aunque no lo diga, que lo sabe todo sobre mi, que me escucha, que me presta atención, que pese a que sea una cosa insignificante a los ojos de los demás, ella se da cuenta de lo importante que es para mi y por ello también le muestra importancia, que me pregunta, que una vez que empiezo a hablar deja sus problemas de lado y se centra en atenderme, para luego retomarlos, pero sabe dejarme esa atención que yo necesito, porque soy incapaz de mostrar ni una de mis "cosas" si la otra persona, no muestra interés, si le parece un coñazo, me hace parecer estúpida y me hace pequeña, pequeña, pequeña.
Y además, estoy muy orgullosa de ella, no me cuesta nada contarle algo porque ha conseguido mi total confianza, me gusta contarle cosas de vez en cuando para decir todo lo que pienso y siento, y por supuesto ella también, pero es que, con ella, por fin, sale natural.
Por eso, si alguna vez descubres este misterioso blog, esta va para ti.
Y es que parte de todo lo que me corroe ahora mismo por dentro, un peso, debajo de los pulmones que me carga y empuja hacia el suelo y que cada vez me cuesta más levantar, es que, pese a ello, pese a que ya no sonría, que pida ayuda indirectamente a gritos a personas que ofrecí la mano en su momento, me mata, porque, no importo a nadie.
Pero sería muy egoísta decir que a nadie importo. Mi hermana. Siempre ha estado ahí pero desde hace apenas un año, no me había dado cuenta de como nos podemos ayudar la una a la otra.
Ella es la única que sabe que estoy mal, aunque no lo diga, que lo sabe todo sobre mi, que me escucha, que me presta atención, que pese a que sea una cosa insignificante a los ojos de los demás, ella se da cuenta de lo importante que es para mi y por ello también le muestra importancia, que me pregunta, que una vez que empiezo a hablar deja sus problemas de lado y se centra en atenderme, para luego retomarlos, pero sabe dejarme esa atención que yo necesito, porque soy incapaz de mostrar ni una de mis "cosas" si la otra persona, no muestra interés, si le parece un coñazo, me hace parecer estúpida y me hace pequeña, pequeña, pequeña.
Y además, estoy muy orgullosa de ella, no me cuesta nada contarle algo porque ha conseguido mi total confianza, me gusta contarle cosas de vez en cuando para decir todo lo que pienso y siento, y por supuesto ella también, pero es que, con ella, por fin, sale natural.
Por eso, si alguna vez descubres este misterioso blog, esta va para ti.
Encontré este misterioso blog. Sería de mal gusto decirte que muy bonita y ya, o simplemente comentarte que ese sentimiento es recíproco.
ResponderEliminarAsí que te pondré un nuevo testamento (:
Yo con 4 años, ella con 6. Cambios, muuchos cambios. Cambios de aires, de amigos.. de todo. Sin conocimiento alguno de lo que pasaba alrededor.
Yo con 8 años, ella con 10. La calificaba como una hermana, un familiar cualquiera.
Yo con 12 años, ella con 14. Cada vez más maduras, más independientes por lo tanto aumentaba el ritmo de subida del odio.
Yo con 14 años, ella 16. Actualmente, pasaste de ser una hermana, un familiar, a ser mi mejor amiga. Podría decir que eres mi única mejor amiga, la que me escucha, la que me ayuda por su experiencia, la que simplemente me presta atención no solo por el simple hecho de enterarse de cotilleos, no. Sino porque te importo. Esas historias que te cuento, que me cuentas. Esas ideas tontas de la vida (invasión zombie). El simple hecho de tenerte a un paso de mi, me hace ser una de las chicas más privilegiadas del mundo.
Nadie nos entiende, por lo tanto eso es lo que nos hace diferentes de la sociedad. Eso es lo que me hace cada día preguntarte cómo pasaste el día. Esos días en los que me dices ''no ha sido un buen día'' y te encierras en tu habitación como si solo existiese esa parte del mundo para ti, se me encoge el pecho y mi cabeza no para de pensar el qué te pasa y el por qué.
Te dispones a contármelo, te ayudo en lo que puedo, te escucho, te comprendo, maldecimos juntas e incluso se nos pasa por la mente varias torturas físicas al estilo Jackass.
Lo compartimos todo, y sinceramente, no conozco a nadie que se lleve tan bien como nosotras dos. Es una relación natural, nada de falsedades.
Acabo diciendo unas insignificantes palabras que para mí lo son todo.
Te quiero hermana.